LA factoría de Renault en Villamuriel de Cerrato parece que tiene garantizada su continuidad, pese a los temores que indican que la de Valladolid no corre el mismo destino. La fábrica palentina cuenta con un activo fundamental en el conjunto de la política comercial de la firma del rombo. En sus instalaciones se fabrica un modelo que ha sido un éxito, como lo evidencia el dato de que se han vendido ocho millones de vehículos de las dos series anteriores. La empresa ha decidido que la tercera serie también salga de la cadena cerrateña, lo que explica esas buenas perspectivas.
Con un modelo renovado, los directivos de Renault confían en que este éxito se mantenga en los próximos años. La recuperación del tercer turno ha sido la demostración de que Villamuriel sigue siendo un enclave estratégico para la multinacional de origen francés. La visita del ministro de Industria, Comercio y Turismo, Miguel Sebastián, a la fábrica de Villamuriel servirá el lunes, además de para conocer el nuevo Mégane, para informar al Gobierno español de los planes de la sociedad automovilística en España, en un contexto de crisis general, de la que Renault, pese al éxito de este modelo, no está exenta, y que puede suponer una reducción drástica de las instalaciones vallisoletanas.
Pero la planta palentina de momento se salva, y del éxito del nuevo modelo que allí se fabrica depende su supervivencia a largo plazo. La importancia de la fábrica en el entramado industrial de Palencia es incuestionable. Aunque algunas empresas auxiliares ya se han visto afectadas por la nueva política de Renault, estas instalaciones constituyen un capital económico de gran relevancia en la provincia, especialmente en la zona sur.
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada